Twitter Facebook Delicious Digg Stumbleupon Favorites More
Historias cotidianas, otras almas, otros libros, cine...

Silencio


No vamos a descubrir ahora las cualidades como realizador de Martin Scorsese, ni tan siquiera vamos a ver en esta película ensalada de tiros o cine gamberro (aunque cuando las edita, lo hace hasta con elegancia supina); y tampoco va la cosa de mafias. Lo cierto es que hoy por hoy para ver y entender una película del gran Martin hay primero que hacer un recorrido por alguna de sus obras maestras, porque como todo buen maestro en su materia, gana con los años; y cuantos más años tiene el vino, mejor hay que decantarlo y más cuerpo toma al contacto con la propiedad del oxígeno... y eso, señoras y señores, solo se consigue en Silencio. De este modo uno entiende la importancia del sentido de la culpa que la humanidad ha heredado directamente del cristianismo a través de las enseñanzas de la Biblia, porque con esta película Martin Scorsese hace una enciclopedia de su ideario cinematográfico o, como poco, aglutina todo ello en los 160 minutos que dura la cinta. Como él mismo reconoce "El cristianismo se basa en la fe, pero al estudiar la historia de la religión queda patente que ha tenido que adaptarse una y otra vez, con grandes dificultades, para que esa fe pueda florecer. Ahí surge la paradoja, una paradoja que puede ser muy dolorosa, puesto que en principio, creer y dudar sendos conceptos antitéticos. Sin embargo, creo que uno no puede existir sin el otro. Ambos conceptos se retroalimentan."  Y el lugar donde se retroalimentan es el silencio.

Ahora ya podemos entender el porqué de esta película. Reconozco el cine de Scorsese en la toma de muchos planos y en la fotografía el buen gusto por el equilibrio y el riesgo que supone realizar encuadres que en otros realizadores son poco frecuentes o inéditos; es propio de él, es su sello, su inspiración. La película como tal es una gran producción, no demasiado compleja en su ejecución pero si en cuanto a localizaciones, Taiwán en su gran mayoría. Técnicamente me ha parecido impecable, salvo que una excesiva e innecesaria recreación en numerosas secuencias hacen de la cinta algo excesiva o larga para un guión que firma el mismísimo Scorsese junto con Jay Cocks (Gangs of New York, La edad e la inocencia), basado en la novela del japonés Shushaku Endo. (Editado en españa por Ed. Edhasa, 2009 - 256 pág. y que obtuvo el prestigioso premio Tanizaki en 1966).

Pero para ponernos en situación primero hemos de situarnos en el contexto histórico para comprender esta historia, porque de otro modo andaríamos (como de seguro andarán muchos de los espectadores que ya la han visto) perdidos. Esta película se enclava en la segunda mitad del siglo XVII. En el comienzo del declive de la cristianización por los pueblos del mundo. Y se desarrolla en Japón, donde los primeros misioneros llegaron a mediados del XVI. El primer misionero en llegar a Japón fue Francisco Javier, uno de los fundadores de la orden de los Jesuitas, y al que se menciona como referencia en varias ocasiones en el transcurso del film. El trabajo de los misioneros estaba ligado a la llegada del comercio occidental, cosa que dio como resultado una serie de conflictos entre los misioneros de diferentes órdenes y naciones; es la propiedad que tiene lo relacionado con lo económico. En principio, los misioneros fueron bien acogidos y unos 300.000 japoneses de todas las clases sociales se convirtieron al cristianismo entorno al año 1600. Tras la llegada del régimen Tokugawa, se redactó la primera de una serie de órdenes que concluía en expulsar a los cristianos, gran parte de culpa radicaba en esos enfrentamientos entre órdenes y países (España, Portugal, Inglaterra y Holanda). En 1614 se redactó el Edicto de Expulsión. Entre los misioneros obligados a ejercer su labor en la clandestinidad se encontraba Christovão Ferreira, director de la orden jesuita en Japón y una de las figuras históricas protagonistas de Silencio. La mayoría de los misioneros se negaron a abandonar y continuaron su ministerio "en silencio", en la clandestinidad.

Y en 1633 los jesuitas supieron que Christovão Ferreira había apostatado, se había convertido al budismo y colaboraba con el gobierno de Tokugawa. Así arranca la historia de esta película, donde Sebastião Rodrigues (Andrew Garfield) y Francisco Garrpe (Adam Driver) son dos sacerdotes jesuitas portugueses que se ven obligados a emprender un viaje hasta Japón para encontrar a su mentor, Cristóvão Ferreira (Liam Neeson). Vivirán de primera mano el suplicio y la violencia con que los japoneses tratan a los que son cristianos, a pesar de haber sido advertidos de ello. Serán, pues, testigos de excepción de la violenta persecución a la que son sometidos los cristianos japoneses, cuya "inquisición" busca eliminar cualquier influencia occidental en el país, por pequeña que sea, con especial hincapié si son cristiana.

Martin Scorsese ha hecho de esta epopeya un evangelio propio de lo antitético entre la fe y la duda. Esto que rubrica en otras películas está presente de manera tangencial, en esta es la esencia, el summun. Confieso que a mí me gusta más el realizador "macarra" o terrenal que el metafísico que se muestra en todo su esplendor en Silencio. He de reconocer que la película es de una belleza supradimensional, sabe manejar los tiempos y te hace incomodar en el asiento por alguna que otra escena por la crudeza (real según la historia, pero crudeza al fin y al cabo). Sigo sin ver a Andrew Garfield, a pesar de estar convincente, en un papel que lo catapulte o se destape definitivamente, me sigue pareciendo un actor con sangre de horchata, a veces sus movimientos son previsibles y mecánicos y en cuanto aparece en pantalla su compañero en parte del periplo, Adam Driver (Paterson, StarWars: el despertar de la fuerza), lo anula.

Como he dicho, hay muchos planos reconocibles en el cine de Scorsese, pero también se ha inspirado en esos planos de “vista desde el tatami”, recreando muchos instantes reflejados en su cine por los maestros nipones, como Ozu Yashujiro (Primavera tardía, El sabor del sake) Kenji Mizoguchi (Los amantes crucificados) o Kurosawa (El mercenario, Trono de sangre) incluso la predilección por el sonido de fondo de la naturaleza en los grandes períodos de silencio tan característico en el cine de animación de Hayao Miyazaki (Mi vecino Totoro, El viaje de Chihiro, El viento se levanta)... influyen notablemente en las escenas de cautiverio, tortura, soledad y de reflexión.

No diría que es lo mejor de Martin Scorsese, ni tampoco puedo decir que me haya gustado en demasía porque en muy buenos tramos ha parecido más cine evangélico que histórico, que es por donde creo honestamente que debería haber transitado o apostado esta, por otra parte, casi obra maestra. A ratos se hace un poco lenta e imprecisa. Pero, como he dicho antes, he de reconocer que es de una belleza supradimensional porque Martin sabe manejar bien los tiempos y pasa de incomodar por parsimonia a hacerte incomodar en algún que otro momento en el asiento por la crudeza y tensión. Lo cierto es que el espectador saldrá del cine meditabundo, tal y como acaba: en silencio, en un silencio sepulcral solo inmolado por la sibilina melodía de la naturaleza.

13.01.17   -   Por fin es viernes   COPE Málaga 93.4 FM



© Daniel Moscugat, 2017.
® Texto protegido por la propiedad intelectual. 
Share:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Sobre este blog

Este espacio es un lugar donde se desnudan las pequeñas y grandes historias que a veces pasan desapercibidas, quizá necesitan denuncia, o las que la vida cotidiana deja desamparadas y casi en el olvido. También habla de poesía y literatura, de cine, de la vida... Sin ninguna pretensión, con honestidad y sinceridad. Y respecto a las otras almas..., todos tenemos otras muchas que están en la nuestra.

Ética y estética

¡Qué Peliculón!

Popular Posts

© Daniel Moscugat, todos los derechos reservados.. Con la tecnología de Blogger.

Al alcance de tu mano

Al alcance de tu mano
Puedes recibirlo en tu propia casa, firmado y dedicado. Usa el formulario de contacto que ves junto a esta imagen.

Contacta desde aquí

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

...y mucho más aquí

Páginas vistas en total

Copyright © Daniel Moscugat | Powered by Blogger
Design by SimpleWpThemes | Blogger Theme by NewBloggerThemes.com | Distributed By Blogger Templates20